E identifica las resistencias que te impiden disfrutarlo
¿Cuántos libros has leído este año? A menos de que seas un devorador de libros, el mexicano en promedio lee 3.8 libros al año, y eso en la mayoría de los casos porque el currículo escolar lo exige. Soy de las personas que recomienda libros, presta libros (ya regrésenmelos, ustedes saben quiénes son) y tiene conversaciones sobre los libros que ha leído. Y es que leer abre las puertas de la mente, del conocimiento, de las conversaciones y de las discusiones productivas. Si bien pudiera escribir todo un libro sobre cómo el hábito de leer me ha cambiado la vida, quisiera ayudarte a identificar algunas resistencias que pudieras tener en tus hábitos de lectura:
Los materiales de lectura consultados con mayor frecuencia por los mexicanos son 1. libros de texto o escolares, 2. periódicos y 3. páginas, foros o blogs digitales, de acuerdo con el Módulo sobre Lectura (Molec) del Inegi para el 2018.
INEGI en El economista, 2018
No leer por flojera
Una primera tentación, y la más común cuando lo único que has leído es lo que la escuela te exige, es no leer por flojera o porque ‘no hay nada que te interese leer’. Es común pensar que somos tan auténticos que todavía no han nacido autores cuyas ideas empaten con las nuestras, o que de los 130 millones de títulos indexados por Google en 2010, ninguno esté a la altura de nuestros intereses. Cualquier persona que no haya encontrado algo que le interese escríbame un mensaje y seguro le ayudo a conseguir algo de su interés.
Leer un libro por decir que terminaste un libro
Las personas que comienzan a leer mucho a veces se aficionan con la contabilización de los libros que ha leído, tratando de aplicar los conceptos de la acumulación del capital al número de libros que han pasado por sus manos. El servicio MentorBox ofrece resumirte libros para digerir el contenido por ti y entregarte en charola de plata la medalla de haber acabado un libro*. Pero realmente no importa cuántos libros has leído si no has acumulado y digerido el conocimiento, y para ello existen diferentes maneras de leer libros. La asimilación del conocimiento es mucho más importante que el acto de ‘acabar un libro’.
Leer todos los libros de la misma manera
Los libros, los autores y sus ideas no son perfectas. A veces la premisa de un libro es buena, pero el libro en sí no logra transmitir bien las ideas del autor, por tanto, hace sentido que no se pueden leer todos los libros de la misma manera. Quizá eres de las personas que escucha podcasts pero aun no has hecho la transición a la lectura visual de un libro. Tú mismo sabrás que hay muchas maneras de escuchar un podcast: poniendo más atención a unas partes que otras, aumentando la velocidad a 1.5x, o siendo selectivo en qué episodios escuchar. Aunque la analogía no es perfecta, hay diferentes maneras de leer libros de acuerdo a los objetivos que tenemos, nuestras preferencias y el tiempo del que disponemos.**
Pensar que porque no lees un libro de portada a portada, ‘no leíste el libro’
Aquí hay que ser muy claros, cuando decimos ‘leí este libro’, generalmente nos referimos a que leímos todos los capítulos que contiene. Sin embargo, hay ocasiones en las que una conversación sobre ‘libros que he leído’ se convierte en una competencia poco productiva. En estas situaciones, la manera de desacreditar a un lector habitual es diciéndole ‘¿pero lo terminaste?’. Entiendo que hay una satisfacción asociada con concluir un libro, yo mismo he sentido esa gratificación, pero no todos los libros están hechos para leer de portada a portada. Como ejemplo, es muy común que una persona se salte el prólogo, la introducción o los agradecimientos para irse directo al Capítulo 1. O quizá, no se leen todas las notas de pie de página o apuntes al final. ¿A caso esas personas no terminaron todo el libro? Pero sobre todo, ¿realmente importa? Este punto lo hago únicamente para comprobar que el concepto de ‘terminar de leer’ un libro es una distracción. El enfoque debe estar en que lo que se lea se aproveche. Los libros nos sirven a nosotros, no al revés. A veces la manera de escribir de un autor nos hipnotiza y nos acompaña durante todo el contenido, pero no siempre es el caso.
En fin, lo más importante de cualquier libro es su premisa principal y cómo el autor argumenta esa premisa.*** En libros narrativos le llamamos a la premisa la trama, y a los argumentos, el desarrollo de la historia. Deja de enfocarte en las cosas equivocadas, y busca un buen libro para comenzar hoy mismo a leer.
*No estoy criticando su uso, simplemente propongo usarlo adecuadamente, evitando limitarse solamente a resúmenes. Hay un podcast llamado Libros para Emprendedores muy bueno.
**Más sobre este tema en una publicación futura
***Existen algunos géneros literarios que son excepción